No al TTIP


Por Think Different

¿Qué es el Tratado Transatlántico de Inversión y Comercio (TTIP)?

El Acuerdo Transatlántico para el Comercio y la Inversión (conocido por el acrónimo en inglés TTIP), es un tratado que se está negociando en secreto entre los Estados Unidos y la Unión Europea, al margen de los estados miembros, para (sic) “aumentar el comercio y la inversión entre la UE y los EE.UU. haciendo realidad el potencial sin explotar de un auténtico mercado transatlántico que genere nuevas oportunidades económicas de creación de empleo y crecimiento mediante un mejor acceso al mercado y una mayor compatibilidad reglamentaria y marcando una pauta en materia de normas mundiales”. Loable intención, que sin embargo queda totalmente refutada por la realidad de las negociaciones.

En definitiva, se trata de poner el comercio y los beneficios de las empresas por delante de las personas y de nuestros derechos, que pasaríamos a ser una mera mercancía más. Se trata de eliminar todas las leyes que nos protegen como ciudadanos, sean laborales, medio ambientales o civiles, dando todo el poder a las trasnacionales.

Incluso los estados perderán su propia soberanía, su capacidad de legislar, y de establecer políticas a favor de los ciudadanos. Esto es, no solo perdemos nuestros derechos, sino que no habrá vuelta atrás. También los tribunales de justicia perderán la capacidad de juzgar a las multinacionales. El TTIP incluyen un mecanismo de 2arbitraje” mediante el cual todos los pleitos serán tratados por una corte privada, el ISDS, que estaría por encima de todo poder público en EE.UU. y en la UE. ¡No en mi nombre!

 Origen del TTIP

Su origen remoto se encuentra en la Declaración Transatlántica, firmada en noviembre de 1990 por el presidente George Bush, por un lado, y el primer ministro italiano, Giulio Andreotti, que encabezaba ese semestre el Consejo Europeo, y el presidente de la Comisión Europea, Jacques Delors. El siguiente hito relevante se encuentra en la Declaración común de la Unión Europea y EEUU (1998) sobre el acuerdo económico transatlántico.En 2007 Barroso y Merkel -por el lado europeo- y Bush por el estadounidense crean el Consejo Económico Transatlántico para la armonización legislativa. En 2011 se crea un Grupo de Trabajo de Alto Nivel encargado de estudiar la reducción de los obstáculos para el comercio entre ambas partes. El 13 de febrero de 2013, los Presidentes de los EEUU, el Consejo europeo y la Comisión europea, Obama, van Rompuy y Barroso anuncian que se inician las negociaciones para alcanzar el acuerdo.

Todas las negociaciones se están desarrollando en un absoluto secreto. Toda la información disponible se basa en filtraciones. Ni siquiera los estados miembros de la UE disponen de información puntual al respecto. Todos los aspectos de las negociaciones que se conocen son negativos para los ciudadanos, tanto de la UE como de EE.UU. No se conoce un solo aspecto positivo de éste tratado los estados de l UE o sus ciudadanos.

 ¿Quién está negociando y cómo se aprobará el TTIP?

La negociación se produce con total opacidad entre la Unión Europea -a través de la Comisión europea- y los EE.UU. La Comisión europea tiene un mandato negociador que contiene información reservada que pese a estar hoy publicado no deja de plantear dudas y problemas.

Los trámites para su entrada en vigor serían los siguientes: Una vez concluidas las negociaciones por las delegaciones de ambas partes; en el ámbito europeo la Comisión europea lo presentará al Consejo de la Unión, que deberá aprobarlo por mayoría cualificada (55% de los Estados que representen el 65% de la población). Tras este visto bueno, se someterá a aprobación en el Parlamento europeo y, posteriormente se ratificará por los Parlamentos nacionales. Hemos de tener presente que las votaciones son sobre la totalidad del proyecto, y que, por tanto, no cabrían enmiendas de los Estados. Pese a su importancia, que supone de facto una mutación constitucional y legal de todos los estados miembros de la UE, no hay previsiones de que se someta a referéndum ciudadano ni en España ni en la Unión Europea. Todo ello, ocurrirá este año 2015, si no lo evitamos.

En definitiva, las negociaciones se están llevando en secreto, sin intervención en el proceso por los Parlamentos o Gobiernos nacionales de la UE. Hemos de ser los ciudadanos los que lo hagamos; y hemos de hacerlo AHORA. Dado que, en el caso español, PP, PSOE, CiU y UPyD se han manifestado a favor, quedan pocas dudas de que este engendro será aplicado a los ciudadanos por el rodillo de la Casta, sin  consultar en ningún momento a los ciudadanos. En contra se han pronunciado IU, Podemos y PNV, lo cual no es suficiente para parar este proceso. Hemos de ser los ciudadanos los que lo hagamos; y hemos de hacerlo AHORA.

Una reciente consulta pública realizada por la Comisión Europea del defraudador Junkers consiguió la participación de más de 150.000 ciudadanos europeos, de los cuales el 97% se manifestó en contra. Pero esta opinión mayoritaria ha sido ignorada y el proceso sigue adelante tal cual. ¡No en mi nombre!

Riesgos para los estados de la UE, y para España

Para España hay dos riesgos esenciales: por un lado España dejará de ser un Estado Soberano, mediante su disolución absoluta en el marco del TTIP y la eventual imposibilidad de aplicar políticas distintas a los enunciados neoliberales que laten en el TTIP. Las características de un tratado como éste, dependiente además de la Unión Europea, harían materialmente imposible su modificación en el caso de que nuevas mayorías pidieran su modificación.

En segundo lugar, la privatización de la justicia, al someter todas las discrepancias sobre las inversiones exteriores a procedimientos arbitrales privados contenidos en el ISDS. Conviene recordar aquí la demanda que presentó Veolia contra Egipto ante el CIADI, organismo dependiente del Banco Mundial, por la elevación de 31€ el salario mínimo, lo que afecta al equilibrio económico del contrato de basuras de Alejandría. Una vez entre en vigor el TTIP, cualquier empresa podrá demandar a un Estado ante al ISDS, con buenas garantías de éxito si demuestra que alguna medida de un Estado reduce sus beneficios.

En definitiva, con el TTIP, la Soberanía Nacional será subordinada a los intereses y beneficios de las empresas, no solo españolas, sino de la UE o EE.UU. España dejará de ser una Nación, para convertirse en una sucursal de Wall Street. ¡No en mi nombre!

Riesgos del TTIP para la ciudadanía europea

Las mayores amenazas para la ciudadanía europea y española serían los siguientes:

  1. Pérdida de derechos laborales, ya que EEUU sólo ha suscrito 2 de los 8 Convenios fundamentales de la OIT. Eliminación de los derechos de representación colectiva de los trabajadores. Riesgo de rebaja salarial, teniendo en cuenta el efecto que pudiera tener el NAFTA -y los sueldos más bajos de México- y el eventual acuerdo transasiático.
  2. Olvido del principio de precaución en materia de estándares técnicos y de normalización industrial. En éste capítulo, podemos mencionar que el TTIP supone barra libre para los OGM (transgénicos), Fracking, y otras prácticas lesivas del capitalismo salvaje.
  3. Derogación de facto de la totalidad de la normativa de protección del Medio Ambiente, que quedaría subordinada a los intereses económicos de las multinacionales.
  4. Derogación de facto de la normativa de protección al consumidor, que sería también subordinada a los beneficios empresariales.
  5. Privatización de servicios públicos, por el establecimiento de una lista reducida de aquellos que no se pueden privatizar. Estos servicios no privatizables son los asociados a la seguridad: Ejército y Policía. Sin embargo, lo que hoy entendemos como servicios públicos esenciales, como educación, sanidad, pensiones, o justicia, serían privatizados en su totalidad.
  6. Destrucción masiva de empleo, dado que las PYMES no van a poder disponer de defensa regulatoria o arancelaria frente a las multinacionales. El ejemplo es México, donde sus tradicionales tortitas de maíz, alimento tradicional del país, ahora son importadas de EE.UU. Una pocas multinacionales producen de forma industrial tortitas de maíz a bajo coste, mediante maíz transgénico subvencionado. Esto ha supuesto el cierre de miles de pequeños negocios mejicanos, y la ruina para una industria tradicional del Pais. Lo mismo nos podría ocurrir en España con el queso, vino, jamón, o cualquier otro producto.
  7. Deslocalización masiva de la producción. El control de las multinacionales sobre la estructura económica, junto con el proceso de globalización,  va a suponer una deslocalización sin precedentes de toda la estructura productiva Europea y Española. Con el TTIP no habrá defensa posible para los trabajadores.
  8. Ruina completa para la agricultura tradicional y orgánica. Los suministros agrícolas serán controlados por las transnacionales tipo Monsanto. Los pequeños productores no podrán crear sus semilleros, o utilizar abono orgánico, dado que las multinacionales loes podrán demandar ante cortes de arbitraje, donde no tendrá defensa posible. Las leyes nacionales no serán aplicables, dado que bastará que Monsanto podrá aducir que esas prácticas lesionan sus intereses. Esto ya está ocurriendo en Méjico.

Riesgos  para la ciudadanía estadounidense

Los ciudadanos de los EE.UU. también salen perdiendo; tal vez menos que los europeos. Las amenazas mayores para ellos serían las siguientes:

  1. No etiquetaje de productos modificados genéticamente (OGMs).
  2. Eliminación de reglas sobre los mercados financieros, más estrictas en la actualidad en EE.UU.
  3. Eliminación de las evaluaciones independientes de los medicamentos no producidos en los EEUU.
  4. Eliminación de las reglas de preferencia nacional en los contratos públicos.
  5. Incremento del precio de la energía, y mayor dependencia del petróleo, dado que el TTIP limita el uso de los combustibles más contaminantes como el carbón

Otros tratados parecidos que podrían incrementar los efectos negativos del TTIP

Existen otros dos tratados que se están negociando en paralelo.

Por un lado el Acuerdo para la liberalización de servicios en el marco de la Organización Mundial de Comercio, cuyos aspectos están siendo aún más opacos que los del TTIP. Con ello, se extenderán todos los problemas que se están planteando con la Directiva Bolkestein que tanto rechazo tuvo en la Unión Europea antes de su aprobación en 2006.

El segundo sería el tratado TIP, Transpacific Investment Partnership, equivalente al TTIP que está siendo negociando EE.UU. con sus socios asiáticos.

En definitiva, el TTIP no es un fin en si mismo, sino una jugada de una partida más amplia, que supone convertir a las personas en mercancías.

¿Qué podemos hacer?

Este tratado va a modificar nuestras de vida de forma brutal y negativa. Está en nuestras manos parar las negociaciones AHORA. Para ello, te pido que te informes, manifiestes tu oposición, y movilices a tu circulo de relaciones.

A continuación, te dejo varios enlace de interés para que te informes y empieces a actuar. ¡Cada persona cuenta!.

INFÓRMATE SOBRE EL TTIP

INFOGRAFÍA DE AMIGOS DE LA TIERRA SOBRE EL TTIP

FIRMA EN CONTRA DEL TTIP

Y comparte en tu circulo familiar, con tus amistades, y en tus redes sociales la información que obtengas. El futuro de la humanidad está en nuestras manos. No hacer nada no es opción. El momento de actuar es AHORA.

Y por lo menos, que quede claro: ¡NO EN MI NOMBRE!.

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