Glifotest


Argentina es un país donde los efectos del glifosato, se ven por miles, poblaciones fumigadas, niños con deformaciones, es la otra realidad de este modelo de producción agroindustrial, con transgénicos resistentes al Glifosato.

Es por esto que un grupo de Agronomos y estudiantes decidio realizar este test, para ayudar a todos aquellos que quieran saber si el agua esta contaminada o sus alimentos con este poderoso herbícida que mata todo, bien muerto como dice su eslogan.

Inspirado en el popular test de embarazo, un grupo de estudiantes y docentes de la Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA) está desarrollando el Glifotest, un dispositivo que podría servir para detectar glifosato en muestras de agua, suelo y alimentos, entre otras, de manera rápida, efectiva y económica, sin la necesidad de utilizar equipamientos complejos y costosos que se encuentran en laboratorios, según publicó el portal Sobre la Tierra.

La iniciativa se presentó recientemente en la competencia científica sobre biología sintética TECNOx, realizada en la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, donde participaron distintas universidades de América Latina. Allí, el proyecto de la FAUBA fue destacado con el Premio al Trabajo en Comunidad y la Colaboración.

“La biología sintética es la ciencia y la técnica que se encarga de diseñar y construir bloques de genes que confieran a organismos características y funciones nuevas, que no existen en la naturaleza. Bajo este contexto se decidió desarrollar un test de detección de glifosato, en principio en muestras de agua, mediante una coloración diferencial de bacterias Escherichia coli modificadas genéticamente. A este dispositivo lo llamamos ‘glifotest’”, explicó Pablo Peralta Roa, investigador de la cátedra de Genética de la FAUBA, al sitio de divulgación científica Sobre la Tierra.

Peralta Roa se embarcó en el proyecto en agosto de 2015 junto a Sergio Ghio, también docente de la misma cátedra, y a un grupo de siete estudiantes de las carreras de Ciencias Ambientales y de Agronomía de laFAUBA, quienes también contaron con el apoyo del jefe de cátedra Gustavo Schrauf. El equipo se completa con los estudiantes Evelina María Caparros Frentzel, Ximena Romano, Victoria de la Paz Bernasconi Torres, Daniel Franck, Luis Francisco Magni, Guillermo Saá y Lautaro Castro.

El grupo se conformó específicamente para participar de TECNOx, basado en la competencia internacional de biología sintética iGEM, donde se propone que un instructor graduado (docente o investigador) ofrezca un espacio, un marco institucional y contención a un grupo interdisciplinario de estudiantes de grado para que desarrollen un trabajo científico que aborde un problema regional. La idea es que los estudiantes sean quienes elijan el problema, diseñen el proyecto y lo ejecuten.

“Queríamos encarar una problemática con impacto social desde la biología sintética”, dijo Castro. Al respecto, se refirió al “elevado uso y abuso del glifosato (ingrediente activo de varios herbicidas utilizados a escala mundial para el control de malezas en áreas agrícolas y urbanas), que generó polémicas en cuanto a problemáticas de tipo social y ambiental, y que preocupa a la población por su presencia no deseada en alimentos y por sus efectos sobre la salud humana, sin descartar la contaminación que conlleva en los ecosistemas edáficos y acuáticos”.

“Hay estudios que indican haber detectado glifosato en insumos sanitarios y de higiene personal masivo tales como gasas, hisopos, toallas femeninas, pañales, entre otros. Por eso quisimos hacer un biosensor de glifosato rápido, efectivo y económico”, agregó Peralta Roa.

Fuente: ecocosas.com

Visto en : Conspignity

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Un comentario el “Glifotest

  1. Excelente la inciativa!! realmente deben ser todos los implicados felicitados. por lo menos se podrá medir el grado de exposición. Nuestro profesor el fundador de la technopathogenology nos enseñaba que uno de los objetivos del INCABIE era desarrollar este tipó de tests como el ya lo había realizado para la Aflatoxina B1 durante su tesis doctoral en ciencias agrarias. esto en el año 1983. Sin embargo luego de observar la realidad de la detección de muchas substancias y de la multifactorialidad del riesgo de mutagénesis del entorno contaminado se decidió por el test de Ames en el cual dirigió a una doctorante. este Test detecta el pool de sustancias que puede “retromutar” a una bacteria indicadora. Su desarrollo intelectual sin embargo llegó a ver claramente que aquí sólo la profilaxis es una solución válida. Sino tenemos que la ciencia procede en dos etapas
    a) Se arroja al mercado algo de lo que no se sabe bien si hará daño con copiosos subsidios para los generadores del producto
    b) Si se llega a la conclusión de que hace daño luego del tendal de enfermos y muertos se desarrollan test de detección más o menos complejo tanbién con grandes subsidios a esta línea de investigación
    Nuestro profesor decía que de esta manera ganaban los científicos en partida doble, los que contaminaban y los que “detectaban” el contaminante.
    Según el no era ninguna solución definitiva al problema por eso creó la technopathogenology. lamentablemente su Instituto fue cerrado con violencia el 15 de agosto del 2002.

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